En este nivel, continuamos con nuestra visión de una educación con amor, fortaleciendo los valores mercedarios y valores cristianos que guían cada paso. A través de un aprendizaje más estructurado, pero siempre lúdico, cada estudiante profundiza en sus habilidades cognitivas y sociales, desarrollando su autonomía e imaginación.
Aquí, el niño y la niña se convierten en protagonistas de su propio aprendizaje, en un ambiente de cariño y respeto que los impulsa a explorar, preguntar y descubrir. Fomentamos la libertad, la fraternidad y la solidaridad, valores que se viven día a día a través de experiencias de servicio y compañerismo.